Llámanos D.F. 55-57-40-00 o del Interior de la República Mexicana al 01-800-400-1300

¿Por qué no se separa de su osito?

 

juguetes, objeto de transición, muñeca, pequeño

 

El osito de peluche favorito de Isabela no es el más bonito ni el más grande, tampoco el más caro, y por su aspecto no parece que ningún otro niño se vaya a pelear por tenerlo. Sin embargo, la niña lo adora y no puede vivir sin él, no se le separa ni a sol ni a sombra. Lo reclama a la hora de comer, cuando está enojada o, por supuesto, cuando tiene que irse a dormir. Y si por casualidad no se acuerda dónde lo ha dejado y no lo encuentra, monta una tragedia. 

Los llamados "objetos de consuelo" también pueden ser una muñeca,  un cochecito o un peluche feísimo comprado en un mercado, pero para los pequeños no son cualquier cosa, tienen un nombre e identidad propia. También se denominan "objetos de transición", ya que para los niños significan un importante apoyo emocional durante la etapa del desapego de su madre, ese intervalo de tiempo en el que dejan de ser bebés para convertirse en personitas independientes (suele tener lugar a partir del primer año de vida).

Hay niños que no necesitan objetos de consuelo, ya que, o duermen con sus padres, o éstos se quedan con ellos contándoles cuentos o cantando hasta que se duermen. Pero los peques que han aprendido a dormirse solitos necesitan a su osito, su muñeca o su cobijita para sentirse seguros ante la ausencia puntual de la persona con la que habitualmente se sienten protegidos: es decir, papá o mamá. "Ocurre con más motivo si tienen que ir a la guardería durante varias horas, o en situaciones que les resulten estresantes, por ejemplo, la visita al pediatra o la llegada de un hermanito", comenta la psicóloga Rocío Mayoral.

Nada de malo


Los objetos de consuelo no son perjudiciales para su desarrollo afectivo ni son una señal de debilidad o inmadurez. Al contrario, le ayudan a aprender a estar separado de su mamá sin traumas. Con sus amigos especiales puede consolarse si se despierta en su cuna y está solo, o si sale al parque y le inquieta la cantidad de personas que comparten su mismo espacio.


Pero también es importante que le enseñes poco a poco a tu peque que, aunque su osito es muy importante, no es imprescindible para vivir. Por eso conviene intentar que con el paso del tiempo el niño se haga cada vez más independiente de su objeto.


No es necesario hacerlo de prisa, pensando que el peque ya es "mayor". Normalmente, este vínculo dura hasta que entra a la escuela.


Llegará el día en el que te des cuenta de que tu hijo ya no recurre a su mascota con tanta frecuencia como antes, o solo lo hace en determinados momentos del día y el resto lo tiene en un rincón.


Tal vez lo reclamará de nuevo cuando se presenten situaciones que modifiquen su rutina diaria y que le produzcan inseguridades o miedos.


En cualquier caso, tu peque elegirá el momento de separarse, así que evita quitárselo de golpe o tirarlo a la basura sin su consentimiento, aunque te parezca un trapo sucio y viejo. 

 

 

 

 

Comparte en

 

¿Qué opinas de esta información?

 

COMPARTE TU OPINIÓN CON CLUB HUGGIES®

 

REGÍSTRATE

Únete a Club Huggies® y obtén las mejores promociones y tips antes que nadie. Ingresa a contenido y aplicaciones exclusivas.



o
Con tu correo electrónico
VIDEOS CLUB HUGGIES®

HUGGIES® RESUELVE TUS DUDAS


No te pierdas nuestros videos con los mejores consejos y respuestas de expertos.

VER MÁS VIDEOS

 

PROMOCIONES