Llámanos D.F. 55-57-40-00 o del Interior de la República Mexicana al 01-800-400-1300

Mordidas, golpes, rasguños.

 

bebés, educación, desarrollo, mamá, papá

 

Julieta, de un año y medio, está jugando felizmente con su primo de la misma edad, pero pasados unos minutos, la pequeña muerde a su compañero de juego porque acaba de quitarle uno de sus muñecos favoritos. La pregunta es ¿qué hacer? Por supuesto que, como mamá o papá, no puedes permitir ese comportamiento, pero dependiendo de la forma en que reaccionen los padres, estos "ataques" serán pasajeros.

Hay niños que empiezan a decir sus primeras palabras, otros que ni siquiera lo han hecho, pero que ya se defienden mordiendo, pegando y arañando. Esto sucede porque a esta edad, los pequeños aún no conocen el significado de compartir. De ahí que Julieta respondiera con una mordida cuando su primo tomó el juguete. Fue una forma de expresar su coraje. El primer instinto de los niños a esta edad es usar la boca, esta es la razón por la que todo lo quieren chupar, incluso morder. “Se conoce como la fase oral, ya que es su manera de comenzar a conocer el mundo que les rodea”, explica la psicóloga infantil Olga López. Además, hay que tomar en cuenta que alrededor de los dos años, empiezan a salir las muelas, por lo que las encías están inflamadas, les duele la boca y están irritables. 
 
 
¿Cómo actuar?

Los gritos, los castigos y los enojos no ayudan en nada para solucionar el problema, únicamente crearán más conflicto y es probable que el niño vuelva a repetir la conducta. Lo importante es explicarle al pequeño que los rasguños y mordidas lastiman a su amiguito, por lo que no está bien. La mejor manera de actuar es con firmeza, pero al mismo tiempo con cariño. Si te das cuenta de que tu hijo le está pegando a su compañero, de inmediato acércate al niño agredido y asegúrate de que no pasó a mayores. En seguida, dirígete a tu hijo, y sin levantar la voz, explícale que no estuvo bien lo que hizo. Si esta conducta es repetida, aparta a tu hij@ del conflicto y tranquilízalo. Dile que no puede volver a jugar hasta que no se haya calmado, porque para jugar con sus amigos, no debe haber golpes de por medio.

¿Y si es a mi hijo a quien pegan?

Esta situación también resulta complicada; lo que menos queremos es que lastimen a nuestros tesoros, no importa si se trata de un niño de su misma edad. La mejor forma de que nuestro hijo se defienda de una agresión, es con firmeza y no regresando el golpe o el mordisco. Si en esta ocasión es tu pequeño el agredido, acércate a él para atenderlo. Una vez que esté tranquilo y haya parado de llorar, explícale que cuando otro niño le quiera hacer daño, con un NO es suficiente para que no lo lastimen. Aunque el niño aún no hable o apenas empiece a hacerlo, entenderá lo que le dices. 

 

Comparte en

 

¿Qué opinas de esta información?

 

COMPARTE TU OPINIÓN CON CLUB HUGGIES®

 

REGÍSTRATE

Únete a Club Huggies® y obtén las mejores promociones y tips antes que nadie. Ingresa a contenido y aplicaciones exclusivas.



o
Con tu correo electrónico
VIDEOS CLUB HUGGIES®

HUGGIES® RESUELVE TUS DUDAS


No te pierdas nuestros videos con los mejores consejos y respuestas de expertos.

VER MÁS VIDEOS

 

PROMOCIONES