Llegas a la casa muy tarde del trabajo y deseas convivir con tu hij@. ¿Es bueno? ¿es malo? Es bueno que convivas con él, siempre que no afectes los buenos hábitos que ha incorporado en su vida, como el horario del sueño.
¿Cuál es el consejo?
Deben hacer un esfuerzo por
llegar más temprano a casa.
Si no pueden llegar más
temprano, compartir menos tiempo con su hij@ pero que sea un momento de
calidad.
"No se le puede dar tanto
poder al niño, de quedarse hasta altas horas de la noche. Él no tiene la
capacidad cognitiva de poder tomar decisiones a ese nivel.
Un dato real es que, en una
hora alcanza un sueño profundo y es cuando comienzan a actuar en el niño los neurotransmisores
del crecimiento", asegura la psicoterapeuta, Marey Goyzueta.
Buenos hábitos, desde muy pequeño
Sin duda, es muy bueno que
llegues a casa y compartas un momento afectivo con tu hij@. Ahora que, si
llegas a partir de las 21 horas es mucho mejor que respetes sus horarios de
sueño.
Al respecto, el Dr. Eduard
Estivill, en su libro Duérmete niño
indica, "lo recomendable, pues, es que respetes los horarios propuestos (de 20
a 20.30 en invierno y de 20.30 a 21 en verano) en aras de su educación y
cuidado...
... El momento ideal para
acostarlo es entre las 20 y las 21 horas, porque el cerebro tiene más facilidad
para entrar en sueño en ese momento."
Aunque llegues tarde, ten en
cuenta que desde los 5 a los 7 meses de vida, "estás ayudando a tu hijo a
adquirir unos hábitos correctos de sueño y que, de no ser así, repercutirá en
su salud física y mental." Buenos hábitos que, si respetas y practicas junto a
tu hij@, lo incorporará para el resto de su vida.
SB: y guía cada día de su vida...
Marey Goyzueta
Psicopedagogía y Psicoterapia infantil
Estivill, Eduard - Béjar,
Sylvia. Duérmete niño. México,
Editorial Debolsillo, 2006 (3ra. Reimpresión), pp. 120, 121.